3 aspectos a tener en cuenta al comprar material de flexografía

Comprar material de flexografía no puede ser una decisión tomada de manera impulsiva. Tanto si se va a comprar cilindro flexografía como cualquier otro material, hay que pensar bien qué se escoge y basarse en criterios lógicos, como los siguientes.

1) La mejor relación calidad/ precio.

Lógicamente, es muy importante que los equipos y materiales de flexografía sean de buena calidad. Pero de poco nos valdrá trabajar con lo mejor de lo mejor y conseguir una calidad excepcional si el precio es tan alto que no va a compensarle a nadie pagar por ello. Lo adecuado es que exista una buena relación entre la calidad, la máxima posible, y el precio. Si se logra esto, se ofrecerán trabajos muy buenos a precios competitivos y se podrá conseguir un buen nicho de mercado. No se trata de ofrecer el producto más barato, sino el que ofrece el mejor precio en su nivel de calidad.

2) La posibilidad de poder comprar cilindros a medida

No todas las máquinas disponen de cualquier repuesto elaborado de fábrica. Algunos repuestos, como los cilindros magnéticos y portaclichés, pueden estropearse o desgastarse con el paso del tiempo y quizás no tengas un repuesto en el mercado. Contar con un proveedor que sea capaz de elaborar estos cilindros a medida será una gran ventaja ya que te podrás despreocupar de un tema que puede llegar a producir muchos quebraderos de cabeza. Ya no será un problema si tu máquina no tiene repuestos oficiales en el mercado o si estos son muy caros.

3) La calidad no solo de las tintas, sino también de los limpiadores

Las tintas de buena calidad son básicas para poder entregar al cliente trabajos de muy buena calidad con los que pueda sentirse satisfecho totalmente. Como ya hemos dicho, estas tintas tienen que tener, además de calidad, un precio que permita que el trabajo se pueda hacer bajo un presupuesto competitivo.

Los limpiadores de tinta son igualmente importantes, ya que muchas veces se descuida la calidad de los mismos, lo que puede perjudicar gravemente al equipo. Un limpiador de mala calidad puede dejar restos que repercutan en la calidad final del trabajo. O pueden resultar tan agresivos que, tras utilizarlos durante un tiempo, desgasten tanto la pieza que obliguen a sustituirla antes de tiempo. Un limpiador de calidad tiene que ser efectivo y lo menos agresivo posible.

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